Modernizar los interruptores de potencia en una subestación mejora la confiabilidad, seguridad y eficiencia del sistema eléctrico.
Los nuevos equipos ofrecen mejores tiempos de respuesta, menor mantenimiento, capacidad de diagnóstico y compatibilidad con sistemas digitales.
Esto reduce el riesgo de fallas críticas, optimiza costos operativos y facilita la integración con tecnologías inteligentes.
