Elegir el tablero de control correcto depende del tipo de carga, nivel de tensión, entorno de operación y necesidades de automatización. Debe cumplir con normativas como RETIE, tener componentes certificados y permitir expansión futura.
Un buen diseño garantiza seguridad, eficiencia y facilidad de mantenimiento, lo que impacta directamente en la continuidad operativa de la planta.
